Había conocido maravillado la ciudad de San Miguel Allende, al recorrer a fondo los lugares, los espectáculos, un pasaje enriquecedor que me hizo pensar; Estimado Fernando Sojo aquí puedes vivir a lo poeta y morirte en ello .
Pero en estos días pude respirar fuera de mi narcisismo ¡Qué impresión me dí! Al juzgarme tan duro con mis caprichos e intoxicarme de idolatrías, escondiendo la llave de mi prisión con egocentrismos tan fuertes
Después de una semana de tragos, diversión , risas y arduo trabajo ¿Cómo puedo regresar a la mazmorra tonta de mis idioteces? Eligiendo una ergástula en lugar de palacio.
Recuerdo la llegada hace unos días a una exhibición de arte conceptual, traté de entender el lenguaje iconográfico de las obras , pero no pude aguantar la risa al ver una obra construida con el depósito de agua de un escusado conectado y sostenido a un tubo rojo que tenía un orificio como en forma de boca al pie , pensé en lo fácil que es jalar de la perilla para que salga la porquería , la ironía me hizo reír varias horas, pero realmente me preocupó ,si esto en mi caso sería algo así como vivir a lo poeta.
Después de un silencio profundo entendí que nada ni nadie puede rescatarme de mis prisiones egocéntricas, mas que yo solo.
Por un lado sentí un poco de enojo conmigo por no dedicar momentos al arte, a escribir, pero como decía mi padre Julio Sojo Acosta y el Sr Jaime Sabines : “No se debe de vivir a lo poeta o a lo pendejo, sino a lo hombre.
Definitivamente, tenían razón uno no puede esperar que la vida complazca a capricho como si uno fuese un comensal arrogante pidiendo tamales en lugar de caviar.
Para elegir lo que se quiere hay que trabajar, hacer de la expresión una tregua de proyección con la vida, un hermoso dialogo, para compartir con gusto lo que uno es en lo que a uno le rodea.
Fernando Sojo Malacara

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